Y lo nuestro es el silencio
Imposible permanecer más tiempo así,
sumido en la oscuridad y el desespero,
ansioso por conocer el misterio de mi encierro,
curioso por encontrar la razón de tanto silencio.
No se cuanto pueda seguir así,
buscando respuestas a preguntas interminables,
tratando de romper tú castigo inquebrantable,
con ansias de ver tu luz, tal vez.
¿Y que tanto quiere el silencio con nosotros dos?
Siempre hace el espacio
para volverse el momento mayor,
haciéndonos perder el tiempo
sin alguna explicación,
sin darnos un respiro siquiera,
porque cada vez que recibíamos el ritmo
siempre uno de los dos calla las palabras
y deja al vacío gobernar en su lugar.
Y es así como me estas castigado,
como sin darme tregua
dejas al silencio recobrar su lugar,
y no se cuanto tiempo pueda más,
frente a este enemigo que no puedo doblegar,
sumido en esto que ya me cuesta soportar,
en está falta de respuestas por lo que ya no doy más,
y no se cuanto más tendrá que pasar,
pronto no me quedará más que escapar,
y cuando pase una respuesta me tendrás que dar,
un anhelo, un suspiro más,
un instante para no agonizar,
para poder seguir adelante,
aunque sea un sólo día más,
antes de sumirnos nuevamente en el silencio,
en aquello que nos define
y no podemos controlar,
pero que debemos reconocer
y finalmente aprender a disfrutar.
